Las zonas comunes elevan aún más la propuesta: un rooftop privado de uso exclusivo corona el edificio, con una zona de solárium equipada con hamacas desde la que contemplar el perfil marítimo de Las Canteras. A esto se suma la próxima instalación de un jacuzzi, una mejora que reforzará todavía más el carácter premium y la experiencia diferencial del conjunto.
Desde el punto de vista de la inversión, el inmueble se encuentra actualmente en plena explotación, con una rentabilidad demostrable de entre el 8% y el 10% anual, gestionada íntegramente por una empresa especializada del sector. Esto se traduce en una inversión totalmente pasiva para el propietario: rendimiento real, sin la carga operativa de la gestión diaria.
Y hay un elemento que convierte esta oportunidad en verdaderamente excepcional: el edificio dispone de licencia vacacional en vigor, un activo cada vez más escaso tras la nueva normativa que restringe la concesión de nuevas licencias en la isla. Esta circunstancia no solo blinda la continuidad del negocio, sino que multiplica el valor de reventa y posicionamiento del inmueble como uno de los activos más codiciados —y más difíciles de replicar— del mercado canario actual.