La casa distribuye cinco dormitorios con una jerarquía clara: la master suite es, sin discusión, el gran protagonista. Cuenta con baño en suite, jacuzzi y una terraza privada equipada con hamacas y vistas directas al mar — un espacio pensado no para dormir, sino para quedarse. Junto a ella, dos dobles y una individual completan la zona de descanso, apoyadas por dos baños completos adicionales y un aseo de cortesía.